Un tratado de independencia cultural
Cuando hablamos de Modernismo, en Brasil, nos referimos a Oswald de Andrade, al Movimiento Modernista, a la «Semana de Arte Moderna de 1922» y al Manifiesto Antropofágico, de 1928 y a personajes como Mário de Andrade, Anita Malfatti entre otros. Pero ¿cuál era el espíritu del tiempo en Brasil en aquellos momentos?
Brasil, sucesión de hechos que formaron una identidad: la independencia, la abolición de la esclavitud y la república
En 1922 Brasil celebraba el Centenar de la Independencia, proclamada por el emperador Don Pedro I, en 1822. Don Pedro I, hijo de Don João VI y Doña Carlota Joaquina (infanta de España), reyes de Portugal, era también heredero del trono portugués, al cual accedió y fue coronado como Don Pedro IV de Portugal a la muerte de su padre, abdicando en nombre de su hija, Doña María II, esta nacida en Rio de Janeiro, que fue capital del Reino de Portugal y Algarve durante el período de permanencia de los reyes Don João e Doña Carlota en Brasil.
En este primer siglo se produjeron cambios importantes: la abolición de la esclavitud, conocida como «Ley Aurea», firmada la Princesa Isabel, heredera y regente del imperio de Brasil, pues el emperador Don Pedro II, su padre, que estaba en viaje. La firma de realizó el 13 de mayo de 1888, lo que provocó revuelta entre los terratenientes, que perdieron acceso a la mano de obra esclava.
Estos hechos erosionaron el apoyo con que contaba la familia imperial en Brasil y fue organizada una revuelta militar encabezada por el Marechal Deodoro de la Fonseca, que el 15 de noviembre de 1889 proclamó la República y expulsó a la familia imperial del país, confiscando sus bienes, prohibiéndose su retorno. Todos murieron en el exilio, finalizándose así el capítulo colonial brasileño.
Pero y ahora, ¿qué? Herencia cultural x mundo cambiantes
La República, y la abolición de la esclavitud, aunque muy accidentadas en sus inicios correspondía al que sucedía en otras partes del mundo. En todas las partes empezaban nuevos tiempos de industrialización, de urbanismo y de una expansión cultural de los antiguos colonizadores y de países más avanzados industrialmente, Europa y Estados Unidos, hacia los nuevos estados independizados.
En medio a ese movimiento de transformación global, vimos emerger una juventud, hijos de los barones del café: ricos, jóvenes, talentosos, elegantes, educados en Europa, pero dispuestos a romper los cánones tradicionales el arte, en la sociedad y en las relaciones personales. Individuos como Oswald de Andrade y Tarsila do Amaral representan bien a esta élite económica y social que romper con el tradicionalismo y propone algo nuevo.
Un giro de llave: la antropofagia
Este era el momento en que Brasil se abría a la industrialización no solo en los medios de producción económicos, como al proceso de propagación de una cultura hegemónica, que nos relegaba a un segundo colonialismo. Fue ahí que el Modernismo Brasileño rompió con el esquema del dilema de tener que decidir si aceptaba o resistía a estos cambios y optó por una respuesta distinta: la antropofagia.
La antropofagia como marca cultural de los antiguos pobladores del país, los indígenas, fue tomada como metáfora para el proceso de incorporación y transformación activa de los elementos que nos llegaban de fuera. Ese giro de llave fue fundamental para modular las relaciones que Brasil pasó a tener con los actores externos, en sectores que van más allá de la cultura, como la tecnología, la quiebra de patentes para los antirretrovirales que combatían el HIV en las fases más crítica y en todo lo que ser interactuar con los demás. Todo incorporar, pero, modular a nuestra manera. Preservar y enriquecer la identidad propia.
Nuevos tiempos: ciclos decisivos, cambios sociales y personales
Descolonización, post moderno y mundo multipolar: ¿la historia se repite?
Hoy vivimos un momento distinto, el mundo ya es multipolar, las relaciones tienen que ser más horizontales y transversales.
El Candomblé de Brasil influyó en el resurgimiento de prácticas ancestrales en un África que salió del colonialismo de siglos atrás. Los procesos de inmigración ocurridos en todo el siglo XX, debido a las grandes guerras, tanto en Estados Unidos como en las Américas Latinas dejaron un legado cultural. Las facilidades de transporte y sobre todo de acceso a la información y al conocimiento están generando sinergias antes impensadas.
Pero, antes que se nos atropellen las IAs, ¿cómo preservamos la esencia más profunda? ¿Qué es lo que nos define como seres humanos?
Preguntas abiertas, nuestros nuevos «dragones» – por hablar en San Jorge…
Esta son preguntas para el próximo milenio, al cual entramos en los 2000.
Quizás la respuesta esté en el cuerpo, en la memoria, en la relación con nuestros ancestros y en lo que transmitimos a las próximas generaciones, en nuestra capacidad de emocionarnos y que estas emociones nos hagan pensar, nos ayuden a cambiar para mejor nuestro destino y lo de los que están a nuestro rededor. Quizás centremos nuestra vida en las personas, en compartir.
Estos son mis votos para el día de hoy, 23 de abril, día de San Jorge, día de Ogum… yo que cumplo esta semana mis 36 años de iniciada en el Candomblé. Aqui, estoy: feliz.
+ Sobre el Modernismo Brasileño y el Movimiento Antropofágico
Los que siguen mi trabajo saben que soy muy oswaldiana, que considero el Manifiesto Antropofágico (Oswald de Andrade, 1928) un marco en la cultura brasileña; por eso les comparto un video que me encantó y motivou a escribir este artículo.
Antropofagia brasileña: devorar a Europa para crear identidad. Canal The Kitsch. Idioma: español.
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